El café, con moderación, no es tan malo

Desde 1981, la entidad estadounidense Food and Drug Administration ha recomendado a las embarazadas evitar la cafeína. Estudios publicados en 1998 sugirieron que una o dos tazas de café al día aumentaban el riesgo de pérdida del embarazo hasta en un 40% y tenían más probabilidades de tener un bebé de bajo peso.
Sin embargo, estudios más recientes publicados en el New England Journal of Medicine son menos alarmistas. Investigadores liderados por el Dr. Mark A. Klebanoff de la Universidad de Utah en Salt Lake City concluyeron que el consumo de cafeína no aumenta el riesgo de aborto espontáneo. Incluso sugieren que hasta 6 tazas de café al día sería considerado seguro.
Muchos médicos consideran que este estudio es importante, pero que de todas formas se debe seguir vigilando cuánta cafeína consume la embarazada. Según Brenda Eskenazi de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de California, el café no puede ser considerado seguro. Por lo tanto, en un editorial publicado en la misma revista médica recomienda decirle a las mujeres que limiten su ingesta de cafeína durante la gestación y cuando estén dando de lactar.
Consecuentemente, te recomendamos que moderes la cantidad de cafeína que ingieres durante el embarazo. Recuerda que esto no se refiere sólo al café, sino también al té, al cacao, las gaseosas «cola»y el chocolate. Hasta 300 miligramos al día de cafeína podrían ser considerados un consumo moderado. Ten en cuenta que una taza grande de café puede tener hasta 150 miligramos. Sin embargo, si estabas preocupada porque creías que la cafeína produce defectos de nacimiento, respira tranquila, porque no hay evidencias de ello. Eso sí, la moderación es buena porque de esa manera evitarás riesgos innecesarios relacionados con pérdidas del embarazo y bajo peso al nacer.